A través de Juan María Ligros, Colegio Estudiantes estuvo presente en Enlighted 2019.

Enlighted: recuperando el espíritu ilustrado

¿Cuáles son los retos que deberán afrontar nuestros alumnos en el futuro? ¿Cómo podemos enfrentarnos a los desafíos que plantean las nuevas tecnologías en el ámbito de las relaciones humanas? ¿Qué podemos hacer desde el terreno de la educación? Juan María Ligros, profesor de Filosofía de Colegio Estudiantes, acudió a Enlighted 2019, un congreso en el que expertos de todo el mundo plantearon un debate sobre estos y otros grandes desafíos de la educación en la era digital. 

Isabel Celaá fue la encargada de la conferencia inaugural de este evento. La ministra de Educación utilizó este espacio para realizar un alegato en favor del espíritu ilustrado, idea que conecta de una manera directa con el lema del colegio: ‘Emoción por aprender’.

Vivimos en tiempos de gran incertidumbre. La revolución digital ha producido cambios sin precedentes en el mundo laboral, en las instituciones y en nuestras relaciones personales. El futuro todavía es más impredecible. Eso implica que no podemos preparar a nuestros alumnos para enfrentarse al mundo tal y como es hoy, sino que debemos prepararlos para el mañana. Centrarse en las competencias, especialmente en la de ‘aprender a aprender’ no es una opción, sino una necesidad. 

La Ilustración entendía la educación como una herramienta que nos permite emanciparnos a través del conocimiento. Sin embargo, debemos entender que, sin pasión, no nos es posible aprender nada. La tarea de la escuela hoy debe ser incentivar ese amor por el conocimiento, dotar al alumno de las herramientas necesarias para que sea el responsable de su propio aprendizaje, para que sea más dueño de sí mismo, más libre. 

Es muy probable que los niños y niñas que hoy son alumnos del colegio tengan que adaptarse a un futuro caracterizado por el cambio constante, que tengan que hacer suya la filosofía del long life learning. Por eso, la tarea docente debe ser, ante todo, emocionar, transmitir pasión por el conocimiento. Porque quien recuerde sus años en la escuela como una experiencia desagradable, asociará siempre el aprendizaje a algo negativo y de esta forma cerrará sus ojos ante el mundo que viene.

 

Colaboración de Juan María Ligros